BIOGRAFÍA Y NOTA DE DUELO: José Antonio Hibirma
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BIOGRAFÍA Y NOTA DE DUELO:
José Antonio Hibirma
05 de Febrero de 2018

INFORMACIONES

José Antonio Hibirma
El decía con mucha frecuencia:
“Hay que saber vivir porque morir todo el mundo sabe”.

José Antonio Hibirma.
La Biografía de un Comerciante con Fe.

Nació en un amanecer del 22 de agosto del año 1941, en la calle Páez de la población de Río Chico, distrito Páez (hoy municipio Páez) del estado Miranda, en el hogar de una gran mujer, su madre, Narcisa Hibirma, quién ya era madre de cuatro hijos: Osvaldo, Lorenzo, Mercedes y Omaira, todos ya fallecidos. Luego, nacieron sus otros dos hermanos: Ramón Emilio y Carlos Darío, actualmente residenciados en Guarenas y Río Chico, respectivamente.

Casi desde que nació, frecuentó la casa de quienes representaron en su vida sus padres de crianza, sus guías, Humberto Menginou Antolini y Emilia Angélica Parejo Ruiz de Menginou Antolini, por cuanto su madre ya trabajaba en la Casa Humberto Menginou. Allí recibió las aguas bautismales, hasta cuando cumplió sus cuatro años, en que sus padres de crianza, quienes no tenían hijos le agradecieron a su madre biológica, les diera la gracia de tenerlo siempre a su lado como su hijo. Así lo aceptó.

José Antonio Hibirma
José Antonio Hibirma.

José Antonio Hibirma

Creció al lado de misia Emilia, como le decían a ella. (Él le llamó por mucho tiempo: ‘Masie Masié’ y su ‘mamá Emilia’; y Humberto Menginou Antolini sus padres de crianza. Desde los ocho años, ya lo veían los clientes del establecimiento comercial, al lado de su “mamá Emilia”, y de quien fue su padre Humberto Menginou Antolini; tantos clientes y amigos que acudían a diario a realizar sus compras, o a saludarles, desde los distintos caseríos del distrito Páez, y de la misma población. Debe resaltarse que este establecimiento se inició en los años de 1920, y estuvo prestando sus servicios comerciales dirigidos a la distribución al por mayor y al detal de víveres, licores, materiales de construcción y ferretería. Pioneros en la distribución de Cemento Vencemos, Cauchos Firestone, Pinturas Sherwin Williams. Hasta el 22 de mayo de 2011, fecha ésta en que por razones de salud ‘bajó la Santa María’, siempre con la esperanza de poder abrir nuevamente. En el interín de la actividad mercantil, exactamente en diciembre de 1999, se vió en la necesidad dedicar los servicios de su establecimiento sólo a la comercialización de materiales de construcción y ferretería, porque en ese año de 1999, como todos en el municipio Páez, se vio afectado por la tragedia del desborde de la presa de El Guapo, ocasionándole pérdida de todo el departamento de víveres, licores y parte del departamento de materiales de construcción y ferretería. Ello no fue obstáculo para levantarse y continuar atendiendo a su clientela.

Casa de la familia Menginou
Casa de la familia Menginou | Calle Comercio de Río Chico | 2010.

Realizó sus estudios de primaria en la escuela pública “Rafael Arévalo González”. Luego, hizo estudios particulares con el profesor Gaspar Osvaldo Mijares, quién le formó en los conocimientos contables, lo cual le permitió su desenvolvimiento futuro en el comercio.

En su hogar donde se crió y vivió durante toda su existencia, ubicado en la calle Comercio, Nº 92, tuvo la dicha de compartir con quienes constituyeron siempre su familia, además de sus padres de crianza, Humberto y Emilia, su madre biológica, doña Narcisa; la siempre recordada abuela Simona Almérida, su ‘mamá chiquita’ América Mercedes Aguiar; su tía María Hibirma, sus hermanos Carlos Darío Hibirma, Migdalia Rojas de Hibirma, Beira Mercedes Aguiar y Héctor José Aguiar, Leida Ilczenko de Aguiar, Cecilia Vargas, sus sobrinos y ahijados Carlos José, Pablo Humberto, Héctor Ylias y Héctor José. Luego, personas que brindaban sus servicios en la casa de familia, entre tantas, Guadalupe Baute, Avelina Moreno, Benita Toro; y últimamente las Sras. Lina y Josefina Benítez. Siempre estuvo rodeado de todos estos afectos. Igual en su residencia familiar de Caracas, donde compartió, además de sus hijos, su hermana Beira, su hermano político Martín Hernández Valera y su otra hija para él, Emilia Mercedes. Acompañado de dos personas serviciales a él y su familia, la Sra. Rosa de Quintana y Rosita Quintana.

En los años de su juventud, conoció a quién fue la compañera por toda su vida, Amparo Parejo Chacón de Hibirma, con quien contrajo matrimonio en la ciudad de Caracas, por las leyes civiles y por la Iglesia Católica, en fechas 25 y 26 de noviembre de 1966, respectivamente. De su unión matrimonial nacieron sus dos hijos: Humberto José Hibirma Parejo y Emiliangélica del Valle Hibirma Parejo.

Ferretería H. Menginou
Ferretería H. Menginou | Calle Comercio con Páez de Río Chico | 2010.

En su vida diaria, conjuntamente con su padre, regentó el establecimiento en la calle Comercio, hasta el 28 de enero de 1976, fecha en que falleció su mentor y eterno ejemplo de moral y buenas virtudes, Humberto Menginou Antolini. Y desde allí hasta el 06 de marzo de 2007, lo regentó con su ‘mamá Emilia’, fecha en que ésta falleció; y él debió continuar al frente del negocio, conjuntamente con sus trabajadores y compañeros en la prestación de servicios comerciales a la comunidad.

Fue a través del establecimiento Casa H. Menginou, lo que le permitió dedicarse a prestar sus servicios a la comunidad, tanto para ponerles a su disposición los bienes y servicios en distribución y venta, de alimentos, víveres y licores, materiales de construcción, ferretería, transporte hacia las parroquias, urbanizaciones, poblados, caseríos, del municipio Páez y mucho más allá. A diario, acudían sus clientes y amigos provenientes Higuerote, Caucagua, Boca de Uchire, Puerto Píritu. Era digno de observar los fines de semana, como las familias provenientes de Caracas, y otras zonas del territorio del país, que venían a pasar sus vacaciones de fines de semana, acudían a efectuar sus compras. En una oportunidad uno de esos asiduos caraqueños comentó: “Es el primer negocio que yo veo, en donde además de tornillos y cemento venden también tomates, queso cebollas…”. Él, junto con sus trabajadores les atendían, para surtirlos de alimentos y los productos que requerían, tanto en sus hogares vacacionales, como también para llevar a sus hogares fijos.

En época de siembra agrícola en los caseríos aledaños, les prestó servicios de financiamiento de capital, sin intereses, a los agricultores para que pudieran adquirir las semillas de caraotas, maíz, entre otros. Loa agricultores recibían esos préstamos, y los pagaban cuando alcanzaban las cosechas, bien vendiéndole los productos o devolviendo el préstamo. El agricultor quedaba en libertad de vender la cosecha donde le dieran mejor precio.

Siempre sus vecinos, sus clientes, y quienes le rodearon fueron su familia, porque así lo repetía a diario. El decía con mucha frecuencia: “Hay que saber vivir porque morir todo el mundo sabe”.

En el desenvolvimiento dentro de su negocio, siempre reinó el respeto entre él y sus trabajadores, inculcándoles el respeto y la atención que debían brindar a los clientes; y a la vez, exigir respeto. Además de ser su jefe, también fue su compañero de trabajo, un hermano más Es así que al igual que todos, además de regentar el establecimiento, también despachaba, desde un clavo, un tornillo, hasta un saco de cemento, que él mismo lo entregaba al cliente.

José Antonio Hibirma

Fiel creyente de su fe católica. Acudía semanalmente a los oficios religiosos en la iglesia “Ntra. Sra. De Las Mercedes”, donde tuvo la oportunidad de visitar el templo dedicado a la Santísima Virgen y postrarse ante ella el 24 de septiembre de 2017, donde acudió acompañado de su esposa. Durante su vida, tuvo la oportunidad de contar con la protección y orientación espiritual de los sacerdotes dominicos, padre Alfonzo Alcázar, padre Ramón Sánchez, padre Baldomero del Prado, padre Santiago García, padre Marco, padre Beltrán.

Esa formación en un hogar cristiano católico practicante le permitió participar y brindar su apoyo y colaboración en las necesidades de la iglesia, especialmente resalta la construcción de la primera capilla en la población de Herrera de este municipio Páez, dedicada a la veneración de la Santísima Virgen del Monte Carmelo. Igualmente, en la restauración del altar mayor en la iglesia Nuestra Señora de las Mercedes ubicada en Río Chico, municipio Páez; para lo cual trajo profesores tallistas en madera procedentes del colegio de “Fe y Alegría” de la ciudad de Mérida, estado Mérida, entre ellos los profesores Forero y La Cruz, y quienes tallaron ese altar en su casa Nº 96 de la calle Comercio. Asimismo, los dos vitrales colocados en el altar mayor.

José Antonio Hibirma - Humberto José
José Antonio Hibirma y la familia de su hijo Humberto José | Miami-USA | 2017.

José Antonio Hibirma - Amparo Parejo
José Antonio Hibirma y su esposa Amparo Parejo | Caracas | 2017.

En Madrid, tuvo la dicha espiritual de recibir los auxilios de la extremaunción en su lecho de muerte, de manos de los sacerdotes que regentan la capilla del hospital donde falleció, quienes a diario acudían a visitarle y llevarle la Eucaristía y palabras de aliento en su enfermedad.

En su hogar, fuente ejemplo de amor, respeto, comprensión y sobre todo de mucha paz; supo inculcarles a sus hijos el respeto y solidaridad hacia el prójimo. Junto a su esposa, formó a sus dos hijos, hoy profesionales de la ingeniería y las ciencias empresariales, trabajando fuera del país. Ello le llevó a visitarles. Emprendió viaje a los Estados Unidos para pasar unos días con sus hijos Humberto José y Mariana y sus nietos Ana María y Humberto José, desde donde partió hacia España el 25 de diciembre de 2017, para pasar un mes en compañía de sus hijos Emiliangélica y Cesar Manuel, y sus nietos Emilié del Valle y Moisés. Lamentablemente, el día 6 de enero presentó problemas de salud, siendo llevado de urgencia al hospital universitario Puerta de Hierro, Majadahonda, ayuntamiento de Madrid, donde recibió las atenciones médicas a sus dolencias. Allí estuvo recluido desde esa fecha hasta el 5 de febrero de 2018, fecha en que falleció en la paz del Señor, a lado de su familia, a la 21:23 hora de Madrid, (3:23 de la tarde, hora de Venezuela.). En Madrid, en el Tanatorio de funeraria Madrid, en Pozuelo de Alarcón, recibió la despedida de sus hijos, familiares y amigos, donde permaneció hasta el sábado 17 de febrero del corriente año 2018, fecha en que fue trasladado por vía aérea, arribando al aeropuerto de Maiquetía en horas de la tarde, y fue llevado a la funeraria Monumental del Cementerio del Este, Caracas, donde fue acompañado por familiares y amigos, el día domingo 18 de febrero, desde las 7, hasta las 1 de la tarde, partiendo hacia su tierra natal, Río Chico, (donde fue su deseo que se le inhumara) y recibió cristiana sepultura, el día 19 de febrero de 2018, acompañado de su familia Mirandina.

Descanse en paz, hombre, que supo desde su humildad servir a todo ser humano que a él acudió.

Amparo Parejo.

(Fuente: Biografía de María del Amparo Parejo de Hibirma, 05/02/18).

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