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Con una Misa el padre Beltrán Sánchez
se despide, por ahora, de Río Chico
19 de Febrero de 2017

INFORMACIONES

Misa despedida padre Beltrán Sánchez
La Parroquia “Ntra. Sra. de las Mercedes” fue afortunada al tener
al padre Beltrán Sánchez como sacerdote, además de sacerdote como un amigo.
Muy especial fue para su feligresía que él fuera el Párroco de Río Chico,
con sus defectos y virtudes, pero leal a Dios, a la Virgen
y a la Iglesia que se le confió.

Río Chico, 19 de Febrero de 2017.- Después de 4 años de fructífera labor apostólica en la Parroquia “Ntra. Sra. de las Mercedes” de Río Chico, el padre Beltrán Alcides Sánchez Mora, se separa por estos momentos del cargo de “Párroco Titular” de esta comunidad, para cumplir una nueva misión apostólica en la Parroquia “Santa Cruz de Pacairigua” de la ciudad de Guatire.

En el tiempo que el padre Beltrán estuvo al frente de esta Parroquia de Río Chico, logró iniciar y propulsar diversas actividades pastorales en cada uno de los caseríos, urbanizaciones y en los sitios más apartados del pueblo. Entregándose a la oración y a la adoración, a predicar la Palabra con entusiasmo y fervor, a ofrecer el sacrificio eucarístico, a administrar los sacramentos, todo en beneficio de los hombres y mujeres de Río Chico y sus comunidades, contribuyendo desde su actividad sacerdotal al incremento de la gloria de Dios y a la salvación de las almas.

Referirse al padre Beltrán Sánchez, es poner de manifiesto la imagen del buen pastor, buscó incansablemente almas para Cristo y su Iglesia; incluyó en la Parroquia niños, jóvenes y adultos para que ejercieran como evangelizadores desde sus diversas realidades; y en cada ocasión transmitió alegría y paz a los que oían su mensaje, que es el mensaje de Cristo “ámense unos a otros como yo los he amado a ustedes” (Jn 13,34).

Misa despedida padre Beltrán Sánchez

Las personas crean afectos hacia otras personas, es su naturaleza, es normal que un hombre como el padre Beltrán Sánchez despertara sentimientos de tristeza y melancolía a los que les toca despedirse de él. Compartió con los habitantes de la Parroquia “Ntra. Sra. de las Mercedes” sus costumbres, cultura, fe, diversiones, problemas, deseos, etc.; se convirtió en un Barloventeño más, de los que ama y trabaja mucho por esta hermosa zona costeña del país.

Por Río Chico han pasado en su historia muchos sacerdotes, algunos sólo de paso, otros se han quedado un poco más de tiempo, el padre Beltrán Sánchez no sólo no estuvo de paso, él fue de los que acompañó siempre a su feligresía en los buenos y malos momentos, fue un amigo fiel, y en el corazón de los riochiqueños ocupará un lugar muy especial, al igual que en su historia, porque su presencia quedará en la memoria colectiva, y ojalá la providencia divina le permita algún día volver a estar con su hijos de Barlovento.

La Parroquia “Ntra. Sra. de las Mercedes” fue afortunada al tener al padre Beltrán Sánchez como sacerdote, además de sacerdote como un amigo. Muy especial fue para su feligresía que él fuera el Párroco de Río Chico, con sus defectos y virtudes, pero leal a Dios, a la Virgen y a la Iglesia que se le confió.

Misa despedida padre Beltrán Sánchez

Homilía del
padre Beltrán Sánchez

En la homilía de la finalización del primer período como Párroco de Río Chico, el padre Beltrán Sánchez expresó lo siguiente “queridas, hermanas y hermanos, en este séptimo domingo la Palabra de Dios que nos va guiando en la luz y en la enseñanza del evangelista San Mateo, nos vuelve a cuestionar profundamente sobre cómo nos comportamos, sobre nuestras actitudes, sobre lo que hacemos a diario. Jesús es presentado por Mateo como el Moisés definitivo, aquel que viene con la ley nueva y viene a darle plenitud; ni una tilde, ni una coma de la ley desaparecerá «no he venido a abolirla sino a darle plenitud». Plenitud de cumplimiento, esa plenitud sabemos nosotros que es el doble mandamiento, el amor a Dios por sobre todo y el amor al prójimo como a nosotros mismos, y de ese amor a Dios y al prójimo se desprende que todos debemos ser prójimos, todos debemos ser hermanos; un cristiano no tiene enemigos, no tiene ninguna persona a la que le desea mal o le incomode, a todos bendice, a todos ama, y si tiene la oportunidad de ayudar a aquel que le ha hecho algún daño pues tiene que hacerlo, esa es la vida nueva en el espíritu que ha aparecido en Cristo”, indicó el sacerdote al empezar sus explicaciones de las lecturas.

Prosiguió su homilía expresando “en la primera lectura hemos escuchado esa máxima del libro del Levítico; el Señor a través de Moisés le habla al pueblo y le invita a ser santo «porque Yo, el Señor, soy Santo». El conocimiento de un Dios que hace salir su sol sobre buenos y malos, el conocimiento de un Dios que es Misericordioso, de un Dios que es amor, la unión con ese Dios nos lleva a tener ese mismo comportamiento de Dios. Entonces, si conocemos la santidad de Dios vamos a procurar también nosotros ser santos, es un mandamiento de Él. La santidad en el antiguo testamento es igual a la misericordia; Dios es santo porque es misericordioso, Dios es santo porque es bondadoso. En el profeta Oseas, ante el pecado del pueblo, Dios dice: ¿qué voy a hacer contigo, pueblo, que siempre me rechazas, que no cumples mi Palabra, que siempre estás en contra de Mí? Te voy a castigar, te voy a azotar, pero resulta que Yo soy Dios, soy santo, así que voy a ejercer contigo bondad y voy a ejercer contigo misericordia. Entonces, esa es la santidad de Dios, cuando la biblia nos pide que seamos santos, nos está pidiendo que nos unamos a esta forma de ser de Dios. Y no es algo externo, porque si nosotros procuramos externamente amar a alguien que nos hace daño, pues nos vamos a hacer mucho más daño, no lo vamos a hacer de corazón, no lo vamos a hacer del alma y con profundidad, sólo Dios nos puede transformar de esa manera. La lectura nos habla del amor y el derecho que se tienen entre los del mismo pueblo, Jesús abre ese amor a todos, incluso al enemigo, al que nos hace daño, al que nos difama, así interpreta Jesús en profundidad la ley”, señaló Beltrán Sánchez.

Misa despedida padre Beltrán Sánchez

El padre Beltrán Sánchez también explicó que “Jesús empieza diciendo «ustedes han escuchado que se dijo: ojo por ojo y diente por diente», también nosotros hemos escuchado cosas así: «a éste lo agarro en la ‘bajaíta’, ya el tiempo me dará la venganza, ya me necesitará, esperemos a ver», hablamos de la venganza, la madre a los hijos les dice: «te pegaron, le hubieses dado tú más duro». Enseñamos cosas que tienen que ver con la venganza, con la violencia, con la ira descontrolada; todos hemos oído de pequeños cosas así, muy poco nos han dicho lo que debiéramos realmente oír, que es lo que Jesús enseña, que es lo que Jesús nos da como palabras de vida, palabras que contienen vida eterna. Ese ojo por ojo y diente por diente, se transforman en muchas frases que nosotros hemos aprendido y que, incluso, las guardamos: «ya verá… en la ‘bajaíta’ lo agarro…», hemos oído que se dicen estas cosas y Jesús nos dice: «si alguno te golpea la mejilla derecha preséntale también la izquierda». Nosotros somos seguidores de Jesús y al meditar estas palabras debemos tomar conciencia de que es difícil, estas palabras contienen vida eterna después que uno las va comprendiendo con la gracia del Espíritu. Anunciarle en un primer momento a una persona que no sabe de la riqueza que contienen las palabras de Jesús le va a resultar súper difícil, también nosotros podríamos decir «Señor, tener que amar al que me hace mal, tener que poner la mejilla izquierda cuando me pegan en la derecha, Señor, hasta aquí te sigo, hasta aquí acepto tus palabras, pero de aquí en adelante, Señor, no te las acepto». Sólo con la gracia del Espíritu Santo es que nosotros somos purificados del ojo por ojo y diente por diente, o del te agarro en la ‘bajaíta’. Esas actitudes sólo el Espíritu Santo las puede purificar. La Palabra también habla de la bondad y de la generosidad, si alguien dice: «sírveme, camina en mi ayuda 2000 km» camina con él 2000 en su servicio y en su auxilio”, manifestó el sacerdote a los fieles que se encontraban reunidos en el santuario.

Misa despedida padre Beltrán Sánchez

Continuó su sermón diciendo que “la Palabra nos habla también del amor al enemigo, el amor a los contrarios, eso es lo propio de Dios, Dios detesta el pecado pero ama el pecador, Dios quiere que se convierta y viva, reprendamos al pecado pero no al pecador, la Iglesia por eso llama a los pecadores, la Iglesia invita al arrepentimiento, Cristo inició el evangelio predicando el arrepentimiento: «está cerca el Reino de los cielos, conviértanse y crean en la Buena Nueva». La conversión es que queremos salvar la persona, detestamos su comportamiento, pero queremos salvar la persona. Mirar la persona, no solamente amar al que nos cae bien, sino amar al enemigo, al que nos ha difamado, al que nos persigue, al que nos ha calumniado, y la motivación ¿saben cuál debe ser? Así seremos hijos del Padre del cielo que es bondadoso y misericordioso, sino somos bondadosos y misericordiosos difícilmente puede una persona llegar a ser feliz, con rencores y guardando odios en el corazón siempre vamos a tener como una fuente de miedo, inseguridad, fastidio, de incomodidad total”.

“Se cuenta que un maestro para hablar de la necesidad de perdonar, de ser misericordiosos, de ser bondadosos, al que tenía un odio hacia alguien le dijo el maestro a la persona: «toma esta fruta, ponla en tu bolso, llévala siempre», a los tres días la persona vuelve a donde el maestro y le dice: «¿qué me quieres enseñar con esto?», el maestro le dice: «síguela llevando…», cuando ya se pudrió y no podía seguir llevándola entonces volvió y el maestro le dijo: «tu odio, tu rencor que llevas en tu corazón es igual a esa fruta, de allí adentro estarán saliendo para ti incomodidad, frustraciones, miedos, inseguridades, tristezas, fastidios, depresiones, así que eso hay que purificarlo, hay que cambiarlo. Es fácil sacar del bolso esa fruta que se pudrió y botarla a la basura, pero es muy difícil sacar eso del corazón que te está pudriendo el alma, sólo se logra con la gracia de Dios, con su amor y misericordia”, dijo.

Misa despedida padre Beltrán Sánchez

De igual forma, como parte de su disertación de la Palabra, el sacerdote explicó lo siguiente “el comportamiento del cristiano tiene que ser distinto al de las demás personas, si amamos a los que nos aman ¿qué merito tiene?, si hacemos el bien a los que nos van a devolver algún bien ¿qué merito tiene?, entonces no hacemos nada extraordinario; Jesús nos pide lo extraordinario, incluso aquello que parece imposible para nuestras fuerzas, pero como dice la sagrada escritura: «¿lo que es imposible para los hombres para Dios es posible». Cuando decimos: «Señor, en tu Palabra y confiando en tu acción en mí yo voy a purificar este rincón, yo voy a tratar bien a esta persona que me incomoda, que me ha hecho daño, que ha hablado de mí, en tu nombre lo voy a hacer, entonces es posible lograrlo, seremos hijos de Dios y la vida plena, la santidad, la perfección estará en nosotros, «sean santos como Yo soy Santo». Dios es santo porque es bondadoso y misericordioso, nosotros seremos santos si sabemos crecer cada día más en la misericordia y en la bondad; para eso somos Iglesia, para eso somos bautizados, para eso existe la Parroquia, para eso existe la comunidad cristiana, para eso existen los discípulos. La Parroquia debe ser como grupo de familias y comunidades, un instrumento en manos del Señor para manifestar su bondad y misericordia. El primer signo de amor y misericordia es la unión, el mutuo compartir y la fraternidad entre nosotros”, declaró el Párroco.

Para finalizar su homilía el padre Beltrán Sánchez expresó “que estas gracias que se han vivido durante 225 años en la Parroquia se sigan viviendo durante muchísimos siglos más. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”, concluyó el sacerdote.

Misa despedida padre Beltrán Sánchez

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Se pudo conocer, por fuentes allegadas al sacerdote, que el padre Beltrán Sánchez tiene planeado no abandonar por completo la zona de Río Chico, pues piensa involucrase, en la medida en que sus nuevos compromisos en Guatire se lo permitan, en proyectos formativos religiosos en la Parroquia “Ntra. Sra. de las Mercedes”, además de peregrinar junto a otros Párrocos de la Diócesis en las diversas actividades religiosas de la población, especialmente en las fiestas patronales de la Virgen de las Mercedes en septiembre.

 
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