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Diócesis de Guarenas
ESPECIALES DE INTERÉS
 
CIBERNAUTAS
DE CRISTO
  Espíritu Santo

Distinción entre las Virtudes y los Dones

Por:
El Hombre:
En Orden a los Actos:

- la Virtud adquirida

- se dispone para ser movido por la simple razón natural

- Naturalmente
buenos

- la Virtud infusa

- se dispone para ser movido por la razón iluminada por la fe

- Sobrenaturales
al modo humano

- los Dones
del Espíritu Santo

- se connaturaliza con los actos a que es movido
por el Espíritu Santo

- Sobrenaturales
al modo divino
o sobrehumano

El crecimiento en los Dones del Espíritu Santo forma en el alma perfecciones llamadas Frutos del Espíritu Santo

Hay muchas similitudes entre las virtudes y los dones

Ambos son hábitos operativos que residen en las facultades humanas. Ambos buscan practicar el bien honesto y tienen el mismo fin remoto: la perfección del hombre.

Pero hay diferencias

1: La causa motora: Las Virtudes son movidas por la razón vs. los Dones del Espíritu Santo son movidos directamente por el Espíritu Santo.
- Las virtudes disponen para seguir el dictamen de la razón humana (ilustrada por la fe si se trata de virtud infusa), bajo la previa moción de Dios (gracia actual)
- Los dones son movidos por el Espíritu Santo como instrumentos directos suyos.

2: El objeto formal. Las Virtudes actúan por razones humanas vs. los Dones del Espíritu Santo actúan por razones divinas.
Los dones del Espíritu Santo transcienden la esfera de la razón humana, aun de la razón iluminada por la fe.

3: Las Virtudes = modo humano vs. los Dones del Espíritu Santo = modo divino.
- Las virtudes infusas tienen por motor al hombre y por norma la razón humana iluminada por la fe. Se deduce que sus actos son a modo humano.
- En cambio los dones tienen por causa motora y por norma el mismo Espíritu Santo, sus actos son a modo divino o sobrehumano. De esto se deduce que las virtudes infusas son imperfectas por la modalidad humana de su obrar, y es imprescindible que los dones del Espíritu Santo vengan en su ayuda para proporcionarles su modalidad divina, sin la cual las virtudes no podrán alcanzar su plena perfección.

4: Las Virtudes = Uso a nuestro arbitrio vs. los Dones del Espíritu Santo = al arbitrio divino.
- Se deduce de las diferencias anteriores que el hábito de las virtudes infusas lo podemos usar cuando nos plazca -presupuesta la gracia actual, que a nadie se niega-
- Mientras que los dones sólo actúan cuando el Espíritu Santo quiere moverlos. Los dones de Espíritu no confieren al alma más que la facilidad para dejarse mover, de manera consciente y libre, por el Espíritu Santo, quien es la única causa motora de ellos. Nuestra parte es sólo disponernos. Ej.: refrenando el tumulto de las pasiones, afectos desordenados, distracciones, etc.

“La primera oración que sentí, a mi parecer, sobrenatural, que llamo yo lo que con industria ni diligencia no se puede adquirir aunque mucho se procure, aunque disponerse para ello sí, y debe de hacer mucho al caso…”.
-Sta. Teresa de Ávila.

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Dones en las Sagradas Escrituras

Sabemos de la existencia de los dones por la Biblia.
Según Sto. Tomás de Aquino, la sabiduría pagana desconocía los dones del Espíritu Santo.

Isaías menciona seis de los dones (falta el don de piedad)

Isaías 11, 1-3
Saldrá un vástago del tronco de Jesé,
y un retoño de sus raíces brotará.
Reposará sobre él el espíritu de Yahveh:
espíritu de sabiduría e inteligencia,
espíritu de consejo y fortaleza,
espíritu de ciencia y temor de Yahveh.

Este texto es mesiánico. Se refiere propiamente al Mesías. No obstante, los Santos Padres lo extienden también a los fieles de Cristo, en virtud del principio universal de la economía de la gracia que enuncia San Pablo, cuando dice: “Porque a los que de antes conoció, a ésos los predestinó a ser conformes con la imagen de su Hijo” Rm 8, 29.

San Pablo describe el don de Piedad: “No habéis recibido el espíritu de siervos para recaer en el temor, antes habéis recibido el espíritu de adopción, por el que clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio de que somos hijos de Dios” Rom 8, 14-17

Otros textos que revelan los dones

AT: Gen 41, 38; Ex 31, 3; Num 24, 2; Deut 34, 9; Ps 31, 8; 32, 9; 118, 120; 142, 10; Sap 7, 28; 7, 7; 7, 22; 9, 17; 10, 10; Eccli 15, 5; Is 11, 2; 61, 1; Mich 3, 8.
NT: Lc 12, 12; 24, 25; Jn 3, 8; 14, 17; 14, 26; Hechos 2, 2; 2, 38; Rm 8, 14; 8, 26; 1 Cor 2, 10; 12, 8; Apoc 1, 4; 3, 1; 4, 5; 5, 6.

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Padres de la Iglesia

Tanto los Padres griegos como los latinos hablan con frecuencia de los dones del Espíritu Santo, aunque con diversos nombres: dona, munera, charismata, spiritus, virtutes, etc.

(Fuentes principales:
- Catecismo de la Iglesia Católica
- Juan Pablo II, Catequesis sobre el Credo
- Royo Marín, Teología de la Perfección # 117s, B.A.C.)

Virtudes o Dones

 
ESPÍRITU SANTO
     Don de Piedad
     Don de Consejo
     Don de Ciencia
     Virtudes o Dones
     Los Carismas
     Los Frutos
 

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